lunes, 20 de septiembre de 2010

Los atropellos de Bush no fueron derogados por Obama

A casi una década de los atentados del 11 de setiembre, las libertades civiles que fueron arrasadas por Bush con la excusa de combatir al terrorismo no han sido restauradas por el presidente Barack Obama.
Una de las medidas tomadas por Bush consiste en la expropiación de los bienes de toda persona sospechada de pertenecer a los grupos terroristas islámicos. Ya de por sí cuesta creer que en la nación que se postula como principal defensora del capitalismo se concrete semejante atropello a la propiedad privada. Mucho más difícil es entender bajo que criterios un ciudadano puede ser sospechado de pertenecer a una agrupación terrorista. Además, la disposición dice ¨apoyo directo o indirecto¨ a la actividad terrorista, lo que torna más difícil establecer bajo que parámetros se puede acusar a alguien.
Lamentablemente, los vientos de renovación que trajo la llegada del demócrata Obama no alcanzaron a barrer las nubes de autoritarismo que instaló Bush. Las medidas de bloqueo financiero, que siguen vigentes, no sólo se tomaron en relación con la seguridad interna de Estados Unidos, sino también que afectó a algunos países árabes como El Líbano, lo que constituye una forma de interferir en la vida de otra nación sin necesidad de enviar a los marines.
En situaciones normales, esto sería un gran escándalo internacional, pero los medios norteamericanos no se hicieron mucho eco de este tema. Semejante violación a los derechos civiles no constituye tema de debate para la sociedad norteamericana ni tampoco para la prensa mundial que prefiere no tratar una noticia que le causaría serios problemas con el gobierno de la principal potencia mundial.
El actual presidente norteamericano ha tomado una correcta posición frente a las leyes anti inmigración que propugnan algunos estados de su país, pero ha olvidado retrotraer las leyes represivas de George Bush, que siguen vigentes y que son tan difusas, que cualquier ciudadano puede entrar en la mira represiva del estado norteamericano en cualquier momento.