lunes, 17 de agosto de 2020

América latina: elecciones fundamentales para su futuro inmediato

 

Acosados por un coronavirus que no detiene su marcha, los pueblos de América Latina se aproximan a pasar por un examen electoral que podría cambiar el rumbo político de nuestro continente.

         Muchos serán los cambios que traerá esta nueva normalidad que sucederá a la pandemia, pero los dirigentes políticos latinoamericanos deberán estar atentos también a los cambios que se vienen en los gobiernos de varios países.

         En noviembre, la principal potencia militar del planeta tiene elecciones presidenciales, y la actual administración republicana la tiene muy difícil. El coronavirus cambió el rumbo de una elección que parecía un trámite para Donald Trump. Todas las encuestas dan ganador a Biden, aunque sabemos que estas mediciones suelen fallar a menudo.

         Están por verse las consecuencias de un cambio de administración política norteamericana, sobre la vida de nuestros pueblos. Algunos optimistas creen que los mercados emergentes serán mejor tratados. Otros, recuerdan que los demócratas siempre favorecieron más a los sectores financieros que a los productivos,  por lo que los fondos buitres estarán de parabienes.

         Más cerca de nuestras fronteras, Bolivia y Ecuador, tienen elecciones. Ambos tienen en común que sus comicios están bastantes lejos de ser un ejemplo de transparencia, por lo menos en la previa. En Bolivia, con la excusa de la pandemia, se corrió la fecha original de la elección que quedó fija en el 18 de octubre, aunque nadie podría apostar que no vuelva a modificarse. Además el gobierno de facto no deja de sembrar piedras en el camino de la fuerza que comanda Evo Morales. En Ecuador, pese al exilio del ex presidente Correa, sus partidarios no dejan de difundir encuestas que lo favorecen, y el Gobierno de Lenin Moreno trata de encontrar argucias electorales para proscribir a los principales dirigentes opositores.

         Los tres comicios que acabamos de destacar tienen un punto en común: todos tienen sospechas de algún tipo de fraude.  El primer gran triunfo para nuestro continente sería que triunfe la voluntad popular en los tres países.