lunes, 15 de marzo de 2010

El Olimpo financiero quiere aplicar el ajuste en Grecia

Es un lugar común decir que de las desgracias se aprende y que es bueno conocer la Historia para no volverla a repetir. Pero la Unión Europea quiere aplicar como remedio a la crisis económica de Grecia, un plan económico basado en un ajuste recesivo que pasa por alto las experiencias fallidas en el resto del planeta.
Con el argumento de que la crisis puede ser contagiosa y que la única forma de enfrentar la crisis es por medio de un fuerte recorte del déficit, los postulados neoliberales se ofrecen como solución a la crisis económica griega, soslayando el fracaso de este tipo de fórmulas en otros países.
Para que semejante política se aplique es necesario que quienes gobiernan estén de acuerdo con estas ideas. Es lo que acontece con el gobierno griego, ya su responsable mayor, George Papandreu, propuso un plan en sintonía con lo solicitado por sus colegas europeos. Pero es evidente que el jefe de gobierno no está representando a su pueblo ya que apenas conocida la posibilidad de la implementación del plan de ajuste, los griegos no dudaron en salir a la calle a resistir.
Es que las medidas que componen el paquete son conocidas por los argentinos sobradamente: aumentos de los impuestos directos e indirectos, privatizaciones, suba de la edad jubilatoria, eliminación del aguinaldo y reducciones salariales. Seguramente, pronto la administración griega deberá agregar a estos problemas, las demandas judiciales de Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy por derechos de autoría.
Estas medidas se dan en el marco de una fuerte recesión que no sólo afecta a Grecia, sino también que perjudica a las economías de España, Irlanda, Hungría y Letonia. Para todos estos casos las fórmulas sugeridas fueron las mismas: ajustes sobre la recesión, lo que agravará aún más el problema. Como bien sabemos los argentinos, si se disminuye el gasto público para reducir el déficit, la caída en la actividad se profundiza y la recesión se hace crónica.
La crisis económica mundial del año pasado hizo soñar a muchos con el fin del neoliberalismo y sus recetas, pero lamentablemente las ideas están vivitas y coleando. Tal es así que hasta se propone la directa intervención del FMI en Europa. ¿Por qué los países europeos en crisis son propensos a adoptar estas políticas pese a sus fracasos? Las respuestas habría que buscarlas por el lado de la ayuda financiera ofrecida por el resto del viejo continente. La ayuda ofrecida no es incondicional, sino hay ajuste no hay fondos.
El futuro pasa por saber hasta donde los pueblos damnificados de estos países van a permitir estos planes. Si tienen memoria y conocimiento del resultado que el ajuste perpetuo produjo en los países del tercer mundo, seguramente viviremos días de resistencia y represión en Europa.