domingo, 28 de junio de 2015
domingo, 21 de junio de 2015
Atropello a los derechos humanos en USA
Mientras amanece la campaña electoral que elegirá al sucesor
de Barack Obama, está por verse si el tema de los asesinatos de ciudadanos
norteamericanos por parte de la policía, formará parte de la agenda de campaña.
Fronteras
afuera, las imágenes crueles de las víctimas asesinadas por las fuerzas de
seguridad norteamericana recorrieron el planeta, pese al esfuerzo de las
corporaciones mediáticas por ningunear el tema. Para ellos, el origen
afroestadounidense y latinoamericano de los damnificados, rebaja la importancia
de las noticias.
Pero esta
vez no lo lograron, los muertos tienen nombre y apellido y un pueblo que no
dudó en salir a las calles a reinvindicarlos y a rechazar las prácticas de los
responsables de las muertes. Freddie Gray era nativo de la ciudad de Baltimore.
Tenía apenas 25 años y murió en la cárcel, en la que estaba arrestado por
portar una navaja.
Esta vez
los medios norteamericanos debieron seguir la seguidilla de asesinatos no por
una repentina toma de conciencia social, sino porque las redes sociales ardían
de información y eran un gran instrumento para los manifestantes.
Antes de
fin de año, Estados Unidos deberá explicar en la ONU si tomó las medidas
necesarias para que estos casos no se repitan. El gobierno de Obama pasó de
denunciador a denunciado, pese al origen afro de su líder.
Si un
pueblo apático como el norteamericano sale a las calles en forma masiva para
reclamar por la brutalidad policial, es porque la situación deber ser más grave
de lo que suponemos. El sistema judicial norteamericano, que tanto destacan las
películas y series yankis, forma parte del sistema de encubrimiento que
posibilita a los policías reprimir sin temor a las consecuencias. Es lo que
pasó con el policía Darren Wilson, absuelto de culpa y cargo por el asesinato
de Michael Brown.
Toda esta
sumatoria de casos, permite hablar de la represión y el racismo
institucionalizado. Una cosa son los casos de discriminación que se pueden dar
en las distintas sociedades mundiales, y otra muy distinta que estos casos
estén amparados por los estados que deberían evitarlos.
La sociedad
norteamericana, esa que por fin salió a las calles, tiene la posibilidad de
volver a salir a la calle para pedirles
a sus candidatos que se ocupen del tema y que, como mínimo, logren que
esa idea de sociedad justa, que nos venden por medio de su industria cultural,
pase de la ficción a la realidad.
martes, 19 de mayo de 2015
Tratado de libre comercio EE. UU. – Europa, otra hipoteca tóxica
No son asuntos que no nos incumben, al contrario,
silenciosamente se prepara otra bomba que repercutirá en la vida cotidiana de
todos los habitantes del planeta. Se trata de un tratado de libre comercio que
firmarán Estados Unidos y Europa y que concentraría en pocas manos dos tercios
del comercio mundial y que daría mayor poder a las empresas multinacionales
quienes se burlarían de cualquier tipo de control estatal.
Era obvio
que tarde o temprano la todavía primera potencia mundial contragolpearía frente
al avance de China y de los Brics. No hay imperio que se derrumbe sin resistir.
Pero los europeos deben tomar conciencia que si este plan se concreta el
desempleo crecería aún más y se verían invadidos por los productos de la
industria norteamericana.
Unidos
estos dos gigantes mundiales, el predominio tantas veces anunciado de la
economía china no se concretaría. Pero lo más grave para los países de América
latina es que si Estados Unidos reasume el liderazgo mundial que de a poco se
iba deshilachando, la soberanía económica y la independencia política logrados
durante la última década correría graves riesgos.
Este
tratado de libre comercio se viene redactando con la participación de las 50
empresas más importantes del mundo, por lo que es fácil imaginar que serán
reglas totalmente laxas, tanto a nivel legal como a nivel sanitario. Las
consecuencias del quite de las regulaciones comerciales, los argentinos las
conocemos mejor que nadie. Por algo, la prensa mundial no habla de este tema y
la elaboración de las leyes se guarda bajo siete llaves.
Sin
embargo, organizaciones sociales de Estados Unidos y de Europa ya comenzaron a
moverse para difundir y debatir las consecuencias que podría tener un tratado
de esta naturaleza. Pero más importante será la reacción de China, Rusia, el
resto de los BRICS y los países
emergentes, que no podrán dormirse con los avances conseguidos, ya que la
reacción frente al avance de los últimos años no tarda en llegar.
domingo, 19 de abril de 2015
Irán se corre del eje del mal
Si bien nadie puede asegurar que
sea duradero, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán por el uso de la energía
nuclear, corre al país persa de la mira de la Casa Blanca, que apunta ahora
hacia otros objetivos.
En los últimos años fueron varios
los planes de invasión que se discutieron y la mayoría de los analistas
internacionales debatía de que forma se iba a dar el inevitable ataque
norteamericano sobre las defensas iraníes. Pero esae ofensiva nunca llegó y por
ahora se alejan las posibilidades de que esto suceda.
Esto no obedece a un repentino
ataque de pacifismo de Obama o a una exagerada entrega de la soberanía por
parte de Irán, sino que otros objetivos estratégicos preocupan al Pentágono, lo
que hace necesario pacificar un foco de conflicto para prestarle atención a
otros.
Las principales amenazas
geopolíticas que perciben los norteamericanos ya no provienen del Golfo Pérsico
sino de otros puntos geográficos distintos. China y Rusia, cada uno con sus
particularidades, amenazan en forma más clara la hegemonía norteamericana que
los Sha iraníes.
Además influye, que países más
débiles que Irán, como Afganistán o Irak, no sucumbieron tan fácilmente como se
creía a los golpes asestados por la maquinaria bélica de la Casa Blanca.
Igualmente no debemos sepultar el
conflicto en el Golfo Pérsico ya que el acuerdo con Irán tiene dos enemigos
importantes: Israel, que no termina de confiar en las intenciones de su enemigo
y los republicanos yankis, que ya se relamían con las ganancias que embolsaría
la industria bélica norteamericana.
Si bien la dinámica de las
relaciones internacionales es cambiante e incierta, es difícil que en lo que
resta del mandato de Obama, Irán sea atacado. Pero la maquinaria bélica siempre
busca un objetivo que le permita embolsar sus ganancias.
domingo, 22 de marzo de 2015
La UNASUR bajo fuego
No parecen tiempos fáciles los que se viven en América
latina. El acercamiento de la administración del Obama con Cuba fue un gesto
aislado, que pasó a un segundo plano después de la amenaza directa de la Casa
Blanca a Venezuela.
Si bien es
Caracas la amenazada, no es la única capital bajo fuego. Distintos planes
parecen en marcha en aquellas ciudades donde los gobiernos no practican la
obediencia debida con Washington.
No es
casual que Chile, Brasil y Argentina estén siendo atacadas al mismo tiempo por
causas parecidas. Hasta Michele Bachelet que hasta hace era el ejemplo a
seguir, ahora es atacada por las supuestas actividades de sus familiares.
Esta ofensiva no es algo inédito en la
relación del gobierno yanki con sus pares latinoamericanos. Por el contrario
fue la estrategia dominante en esta larga historia de desencuentros. Pero la
última década nos regaló una tregua que lamentablemente se terminó. Los ojos
del complejo militar – industrial norteamericano han vuelto su mirada sobre su
otrora patio trasero y ven con indisimulado fastidio, que ya no tienen un
ejército de esclavos a su disposición.
Lo que más
le molesta al gobierno norteamericano es que se haya formado un bloque como la
Unasur, que pese a su corta vida, viene
reaccionando con energía y unidad frente a todos los intentos golpistas. Una
organización de este tipo es un actor regional novedoso y que ayuda a que la
relación no sea tan desigual. Antes, los países rebeldes caían dominados uno
por uno.
Para principios
de abril está prevista la Cumbre de las Américas, lugar donde todo el bloque
continental jugará sus cartas. Tal vez
allí se pueda apreciar si el acercamiento a Cuba es honesto o esconde un puñal
en la espalda y si la amenaza a Venezuela es una bravata de Obama para
recuperar autoridad o si tiene medidas concretas que lo respalden.
Mientras
tanto, la UNASUR debe estar atenta y darse cuenta que este es el momento donde
se va a demostrar si el esfuerzo de unirse valió la pena. Sabremos si los
últimos diez años fueron un oasis en el desierto, o si realmente fue una década
ganada al imperialismo.
martes, 17 de febrero de 2015
ECHELON: la red de espionaje mundial
En el marco del curso acelerado de aprendizaje sobre
espionaje que vivimos los argentinos durante el verano, sería bueno no perder
de vista quien dirige y organiza la red de escuchas más importante del mundo:
Estados Unidos.
El avance
de la tecnología y la ciencia pasó al rincón de las series de tv a los espías
al estilo James Bond: si bien siguen existiendo los agentes tradicionales, el
espionaje mundial se basa en las escuchas de las comunicaciones mundiales. Para
esto, Estados Unidos conformó la red mundial Echelon, que cuenta con la
colaboración de los aliados occidentales que cedieron tierras para la
instalación de bases en distintos países. A cambio de esta cesión o arriendo,
los norteamericanos proporcionan información que se desprende de las escuchas.
Es decir que no sólo espían sino que además deciden cuánta y que tipo de información les suministran a sus amigos.
Para el
funcionamiento de Echelon ya no se utilizan agentes armados sino jóvenes y
gente de mediana edad con conocimientos de computación que cumplen su labor
como si trabajaran en cualquier oficina. La diferencia es que deben
comprometerse a no divulgar nada de lo que escuchan. Por supuesto que ya
existieron quebrados, que provocaron las grietas que nos permiten conocer estos
mecanismos.
Las bases cuentan con antenas orientadas para
captar toda la información que pasa por los satélites y tienen también terminales
de computadoras que se dedican a pinchar la fibra óptica por la que circula la
información que corre por Internet. No hay comunicación artificial libre de las
escuchas.
Los
mandatarios de todos los países están anoticiados de todo esto y ya hubo roces
por la divulgación de información. La presidenta alemana Angela Merkel ya tuvo
cruces con Obama por ese tema y Dilma Rousseff
suspendió una visita a Estados Unidos y cambió de proveedor de aviones
de combate cuando supo que fue espiada por los servicios norteamericanos.
Echelon no
es un tema habitual en la agenda mediática. Pero su presencia y su trabajo es
permanente. Estados Unidos maneja el flujo de información mundial y tiene acceso a secretos que hacen
vulnerables al resto de los países. Habrá que aguzar el ingenio para que esta
intromisión no viole la soberanía de los pueblos y ponga en peligro el derecho
a la privacidad de los habitantes.
miércoles, 24 de diciembre de 2014
El Congreso yanqui blanqueó las torturas de la CIA
Las revelaciones de los congresistas demócratas, que
describieron descarnadamente las torturas empleadas por la CIA, horrorizaron a
todo el mundo pero no sorprendieron a nadie. Desde sus orígenes, la principal agencia
de inteligencia norteamericana no dudó en utilizar los métodos más aberrantes
para obtener información.
Si bien es
una agencia muy poderosa, la CIA no es independiente del gobierno
norteamericano. Toda la información recabada es para uso del poder ejecutivo
norteamericano. Recordemos sino los datos falsos con los que el gobierno de
Bush hijo intervino en Irak, buscando esas armas de destrucción masiva que
nunca aparecieron.
La lista de
intervenciones de la CIA es interminable. La Guerra Fría le otorgó un lugar de
privilegio en el dispositivo bélico norteamericano. Presupuestos millonarios y
cobertura política constante, hicieron del espionaje norteamericano, uno de los
más expandidos del planeta. La autoproclamada mayor democracia del Mundo nunca
se molestó en poner límites morales ni éticos a este órgano de inteligencia,
que nunca vio disminuido su poder pese a sus numerosos errores.
Así, desde
su cabeza para abajo, la CIA no dudó en torturar a sus enemigos o a quienes
pudieran otorgarle información. Tormentos físicos y psicológicos, asesinatos,
secuestros. Todas las modalidades fueron aplicadas y permitidas en nombre de la
disputa con la Unión Soviética. La caída del Muro de Berlín no modificó los
sistemas. Y llegamos al siglo XXI con su metodología intacta aunque ahora
sacada a la luz por los legisladores demócratas, avalados por el Presidente
Obama.
Ahora está
por verse si este blanqueo fue una maniobra para distraer a la opinión pública
de las disputas raciales originadas en Ferguson o son parte de un cambio cultural
que quiere legar un Presidente que está en el ocaso de su mandato. Si bien la
primera posibilidad parece probable, tal vez el terremoto interno provocado por
el informe demócrata logre algún cambio
en el salvaje sistema de inteligencia norteamericano.
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