martes, 3 de julio de 2012

A los trabajadores de Dulce Carola los dejaron con lo puesto


Pocos vecinos de Villa Mitre saben que la ropa que lleva la  marca  Dulce Carola se realiza en pleno corazón de su barrio. Tal vez tampoco se enteraron que los más de 60 trabajadores que producen la  mercadería de la famosa marca de lencería femenina están luchando a brazo partido por mantener su fuente de trabajo.
            La situación no es nueva pero se acercó peligrosamente a una fase terminal. Hace 5 años empezaron una serie de irregularidades que trajeron como consecuencia el atraso en el pago de salarios, vacaciones y aguinaldos de los trabajadores. A muchos de ellos se les deben sumas que superan los 15 mil pesos.
            Pese a esto, con deuda y todo, en abril de este año la empresa cambió de dueños. Los trabajadores negociaron con las nuevas autoridades y llegaron a un acuerdo que establecía un cronograma de pagos para saldar la deuda. En las negociaciones intervinieron los tres sindicatos que abarca esta actividad y se llevaron a cabo en el Ministerio de Trabajo. Pero el marco de legalidad no fue impedimento para que la patronal borrara con el codo lo que firmó con la mano.
            Los trabajadores fueron maltratados, ninguneados y la deuda no sólo no se saldó sino que se incrementó. Y lo que es peor: los dueños retiraron mercaderías, muebles y maquinarias del establecimiento y no compraron materia prima para continuar con la producción.
            Con un panorama que se oscurecía día a día, los operarios de la firma decidieron, el pasado 7 de junio, tomar la planta para defender los puestos de trabajo. La parte gerencial y los empleados administrativos abandonaron sus funciones. Pero el resto de los trabajadores siguen firmes en sus puestos y ahora esperan la solidaridad  de los vecinos del  barrio y, lo que parece mucho más difícil, que la patronal reconsidere su conducta

viernes, 15 de junio de 2012

EE. UU vuelve a la región con nuevas bases


Con un discurso más discreto y sin hacer tanto alarde de su poderío militar, Estados Unidos vuelve a posar sus ojos en la región. Si bien la Casa Blanca nunca se olvidó de su patio trasero, la realidad mundial les obligó a concentrar sus fuerzas en el Golfo Pérsico primero y en Afganistán después. Ambos  conflictos siguen vigentes pero atraviesan una fase de distensión, lo que le permite a Obama distraer menos efectivos allí.
            Mientras Estados Unidos estuvo afuera, se consolidaron en América latina gobiernos de carácter popular que ya no siguieron tan fielmente los dictados del Norte. En el plano militar Ecuador pudo exigirle al Pentágono que cerrara la base militar de Manta.  Además, Brasil se instaló como la gran potencia regional.
            Pero el Imperio no se iba a quedar sin contraatacar definitivamente. Primero reactivó la Cuarta Flota y más tarde abrió siete nuevas bases en Colombia, que oficia como cabeza de playa de la Casa Blanca en América Latina. También otro país ideológicamente afín a Obama, como es el Chile de Piñera, autorizó la apertura de otra base militar en Fuerte Aguayo. En la Argentina, el gobernador de la Provincia de Chaco, Jorge Capitanich, tuvo que dar marcha atrás con la instalación de una base que iba a estar destinada a ¨fines humanitarios¨.
            Gracias a esta nueva expansión, de poco rebote mediático, los norteamericanos controlan todo el Pacífico, desde su propio país hasta la zona austral. Tiene así una forma de intervención rápida tanto en la defensa de sus intereses como en la defensa de gobiernes afines que pueden pedir ayuda especial. Recordemos que en el golpe de estado en Honduras, el presidente depuesto Zelaya, fue llevado primero a la base militar que Estados Unidos posee en ese país.
            Ahora los recursos naturales de América latina, tanto la energía de Bolivia, Venezuela y Brasil, como el Acuífero Guaraní,  están a pocos horas de vuelo de los helicópteros y aviones que dirige Obama. Los norteamericanos no regalarán nada y buscarán recuperar su hegemonía política y económica en la región. Será ahora el momento de comprobar si los cambios positivos de la última década en nuestros países serán definitivos o caerán ante el avance del país más poderoso de la Tierra.  

martes, 15 de mayo de 2012

Los pueblos europeos resisten el ajuste


En reiteradas ocasiones dijimos que los gobiernos europeos escogieron estrategias equivocadas a la hora de enfrentar la dura crisis económica que están atravesando. Sostuvimos desde estas mismas páginas que las  prácticas de ajuste agravaron los problemas ya existentes, contrayendo aún más la actividad económica. Y también les recomendamos a los nativos del viejo continente que se miraran en el espejo latinoamericano.
            Si bien los gobiernos de los países europeos prefirieron desoír las recomendaciones de quienes ya pasamos por crisis similares, los pueblos europeos sí parecen hacerse cargo de su destino e intentan explorar un camino que los saque de su presente de ajuste y crisis.
            Las medidas económicas que se están aplicando en Europa responden a las directivas que imponen principalmente los dos principales países del continente: Alemania y Francia. El eje Berlín – París ha actuado en forma conjunta para disciplinar al resto de los países, con la amenaza del eterno ostracismo para quienes no acataran los lineamientos generales de los planes de ajuste. Pero a ese eje se le acaba de romper una rueda: Sarkozy fue derrotado en las últimas elecciones y asumirá el cargo un presidente que no comulga con las ideas de su par de Alemania.
            Y así como el pueblo francés decidió que uno de los garantes del ajuste se volviera a su casa, los alemanes le dieron un aviso a Angela Merkel, quien sufrió una clara derrota en las elecciones regionales en su país. Si ya en estos países las recetas neoliberales están siendo rechazadas, es mucho peor la respuesta de los países que están llevando la carga principal de la crisis.
            En Grecia el plan acordado con el resto de Europa y con el FMI no es querido por el pueblo lo que ocasiona que no se  pueda formar una coalición de gobierno y que las fuerzas políticas se fragmenten cada vez más. Pocos apuestan a que el país heleno siga en la zona euro después de mitad de año. A los españoles no les va mucho mejor:  el movimiento de los indignados no decrece porque los ciudadanos ibéricos ya se dieron cuenta que el Partido Popular no tiene una propuesta distinta a la que aplicaron los socialistas. Peor aún, optaron por profundizar el ajuste y agravar una situación que ya con Zapatero era pésima.
             El presente europeo es oscuro pero el destino puede cambiar si los mandatarios deciden escuchar las voces del pueblo y no las del FMI .

sábado, 14 de abril de 2012

Obama y otro intento de intervención en nuestro continente

Desde la llegada de los Bush a la Casa Blanca, el foco de intervención militar norteamericano se alejó de nuestras costas. Las dos excursiones al Golfo Pérsico y la intervención en Afganistán hicieron pensar a muchos analistas que el peligro bélico estaba lejos de nuestro continente. Sin embargo, algunas sombras se levantaron y ya planean sobre nuestro cielo.


Primero fue la reactivación de la histórica Cuarto Flota, que ya está disponible para surcar nuestros mares. Y ahora es la Junta Interamericana de Defensa la que propone la creación de una fuerza de intervención militar rápida que ayude en caso de catástrofe natural.

Pero la excusa de la ayuda humanitaria enmascara las cláusulas polémicas de este plan, ya que la propuesta de la Inter American Defense Board dispone que la intervención militar se realice en forma independiente a las autoridades civiles del país damnificado. Además esta supuesta fuerza interamericana no será igualitaria: sabemos por experiencia propia que la balanza se inclina siempre para el lado del más poderoso, que es, a su vez, el principal proveedor de casi todos los ejércitos americanos.

El proyecto que deberán tratar los ministros de Defensa de los países que integran la OEA el próximo octubre, propone la creación de dos organismos: uno que coordinaría la intervención y el otro que acopiaría la información necesaria. De esta manera datos estratégicos, fundamentales para la defensa, estarían en manos del Pentágono que podría disponer de ellos si mañana decide apropiarse de recursos naturales que escasean en el resto del mundo como son el agua y el petróleo.

Además no están claros los criterios de intervención lo que plantea varios interrogantes. No se sabe quien ni como se decidirá intervenir ni bajo que criterios se decidirá una retirada. También se desconoce cual será la conducta a seguir si el país damnificado no acepta la ayuda.

Frente a esto los países de América latina debemos unirnos en el rechazo. El antecedente del rechazo al ALCA en 2005 debe servir como guía y como muestra de que unidos podemos frenar este intento. Sabemos que individualmente ningún país tiene nada que hacer frente al poderío militar yanki pero juntos podremos frustrar este intento solapado de manotear recursos ajenos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Las calificadores de riesgo en el centro del debate

La debacle de las economías del primer mundo trajeron al primer plano a un actor económico importante: las calificadoras de riesgo. Estas empresas son el resultado del desarrollo del capitalismo financiero y han adquirido un poder tan grande que muchas veces sus calificaciones perjudican a los países del primer mundo.
A las dificultades económicas que vienen afrontando en los últimos meses varios países de Europa se le suma la amenaza de una calificación negativa, lo que puede hacer fracasar cualquier plan de salida de la crisis, por más que esté avalado por el resto de los países de la Unión Europea.
Recientemente, la poderosa Francia de Sarkozy sufrió la rebaja de su nota económica que era AAA, la máxima posible. También Italia sufrió el embate de estas empresas y por supuesto también las sufrió la atribulada Grecia.
Pero cuando se publican las noticias sobre las calificadoras de riesgo, los medios soslayan información esencial para entender sus motivaciones. No se dice que en su origen estas empresas están relacionadas con compañías de seguros que invierten en fondos de inversión por lo que la nota que colocan están guiadas más por la intención de favorecer los intereses de estas empresas que por un análisis financiero objetivo.
El problema de los países es que cuando se le baja la nota a los bonos de un país a éste se le encarece aún más endeudarse, por lo que a una situación de alto déficit y falta de recursos, se le agrega que el dinero que necesitan es aún más caro, lo que recrea un círculo vicioso de mayor endeudamiento y salida de fondos que no pueden ser aplicados a reactivar una economía en recesión. A esto le sigue la baja de sueldos y jubilaciones y una caída económica todavía mayor.
Las calificadoras de riesgo en el mundo son alrededor de 150 pero son tres las que se llevan la mayor parte de los negocios: Stand & Poor´s, Ficht y Moody¨s. Todas tienen en su composición la presencia de fondos de inversión conformados por aseguradoras, bancos y empresas multinacionales. Estas firmas responden a intereses financieros y les importa muy poco la salud de las economías de los países calificados. Generalmente los sectores dominantes que están detrás de estas empresas siempre proponen las mismas recetas para salir de las crisis: ajuste de los salarios, de las jubilaciones y de todo tipo de gasto social. Si los gobiernos no se avienen a imponer estas medidas, el dinero salir de la emergencia no llega y el desequilibrio se acentúa. Lo que prefieren omitir las calificadoras es que hay otra salida que también es costosa pero que permite ver una luz a la salida del tunel: mirar los intereses del pueblo que son los que viven en los países. Dejar de lado los ajustes y tomar medidas de reactivación de la economía, única forma de mejorar las condiciones de un país en crisis y de generar los fondos necesarios para no hundirse aún más en la miseria

martes, 14 de febrero de 2012

El peligro del descontrol policial en el Cono Sur

En la ciudad de Bahía, en el noreste brasileño, no sólo fue el ritmo de carnaval lo que se escuchó: todavía resuenan los ecos de la rebelión policial, con su tendal de muertos, heridos y daños económicos producidos por la inacción voluntaria de la policía estadual.
Esto que parece un fenómeno local y que aconteció en un período determinado de tiempo, no es tal, ya que el descontrol de las fuerzas del orden es una amenaza latente que pone en peligro la vida cotidiana de los habitantes y que además puede llegar a poner en riesgo a las instituciones democráticas de nuestro continente.
Desaparecidas las instituciones militares como factores de poder, la policía se transformó en la fuerza de intervención armada más importante que poseen los estados. Con una matriz educativa que se ha modificado muy poco desde la época en que las dictaduras militares asolaban a América latina, muchas veces la policía constituye un elemento de regulación del crimen, pactando informalmente en que condiciones se desenvuelven las organizaciones delictivas, sobretodo las vinculadas al narcotráfico.
Pero ahora se agrega otro peligro latente: el uso político de la fuerza policial, que conduce indefectiblemente a la erosión de los gobiernos elegidos por el pueblo. Ya son varios los casos que sirvieron como alerta para no soslayar este factor en el futuro político. En el caso de Brasil, el movimiento iniciado en la Ciudad de Bahía tuvo repercusión en otros estados, pero fracasó al poco de nacer. La propia ciudad de Río de Janeiro tuvo su fiesta de carnaval amenazada por este problema.
Si nos remontamos en el tiempo, el alerta más importante y conocido lo vivimos con todas las peripecias que tuvo el movimiento de la Policía en Ecuador en 2010, que logró tener como rehén al propio presidente Correa. La vida del mandatario estuvo pendiente de un hilo pero la rápida reacción de la Unasur ayudó a desbaratar la maniobra.
En la Argentina no tenemos un movimiento organizado pero no debemos aflojar la atención sobre el problema. En octubre de 2010, el militante Mariano Ferreyra fue asesinado por una patota que respondía a la fuerza sindical de un gremio ferroviario. El papel de la Policía Federal fue permitirles a los asesinos operar con tranquilidad, pese a que no tenía órdenes del poder político para actuar de esa manera. Algo parecido pasó a fines de ese mismo año en el Parque Indoamericano, donde fuerzas federales y de la Metropolitana, creada por Mauricio Macri, se unieron en una represión que causó dos muertos y varios heridos. La consecuencia política fue la creación del Ministerio de Seguridad Nacional.
Si bien sabemos que es imposible la vida cotidiana sin la presencia de fuerzas que prevengan el delito, es evidente que el poder elegido por los pueblos no debe delegar su control. La experiencia demuestra que cuando una fuerza armada se independiza del poder político mira sólo su interés corporativo y atenta contra la sociedad a la que debería defender.

viernes, 16 de diciembre de 2011

CELAC: nueva idea americana para enfrentar a la crisis mundial

Lo que antes sorprendía ahora se ha transformado en una foto habitual de la realidad política de nuestro continente: otro organismo común alumbró su nacimiento, sin presencia de la Casa Blanca, para enfrentar con políticas activas al tembladeral mundial provocado por la crisis financiera.
Esta vez en Caracas no sólo se juntaron los países del Mercosur o de Sudamérica, esta vez los países del Caribe también forman parte de la CELAC, cuya sigla significa Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe. De esta manera se creó una organización que constituye uno de los emprendimientos regionales más importantes de nuestro continente, que cuenta solamente con las ausencias de Estados Unidos y Canadá.
La ausencia de los americanos del Norte es claramente un signo de los tiempos que estamos viviendo en esta parte del Mundo. Cada herramienta que se crea para unir los destinos de los países de nuestra región, es una palada más en el entierro de la lógica de la guerra fría, que tenía como principal consigna la profunda dependencia política y económica de Estados Unidos.
Es verdad que la administración de Obama tiene otros frentes de batalla abiertos en el Mundo y que América Latina es un problema menor, pero convengamos que si nos remontamos apenas a una década atrás, semejante emprendimiento como el que estamos analizando era más una excepción que una regla.
Lo que también parecía casi una utopía era pensar que el pedido de políticas inclusivas iba a tener un eco real en los 33 países que integran la CELAC. El crecimiento económico de la región en los últimos tiempos trajo como consecuencia la mejora en la vida de los más desprotegidos. Si bien es verdad que estamos a años luz de terminar con la pobreza, son varios los países que han logrado disminuir los bolsones de miseria que los azotaron a lo largo de su historia.
Como será de llamativo este nuevo emprendimiento, que juntará en la jefatura a presidentes de distintas ideologías, ya que en principio la CELAC será conducida por Hugo Chávez y Sebastián Piñera, primeros anfitriones de los encuentros. Es más, el mandatario chileno le entregará el mando cuando finalice su período a Fidel Castro.
No será fácil articular una organización que debe armonizar los intereses de países superpoblados como Brasil con otros que no llegan a los dos millones de habitantes. Pero la necesidad de enfrentar unidos a un futuro mundial incierto y con pronósticos sombríos, impulsa a los líderes regionales a olvidar dogmatismos y diferencias y a pensar que la supervivencia de cada país depende del bien común.