martes, 19 de abril de 2011

La trata de mujeres no tiene freno en América

Gracias a la incansable acción de los grupos de derechos humanos que luchan contra toda forma de violencia de género, el tema de la trata de mujeres y el femicidio ahora forma parte de la agenda periodística. Pero este avance no significa que los estados americanos hayan adoptado políticas para combatir este flagelo que se ensaña particularmente con las clases más desposeídas.
Por el contrario, los datos que manejan los estudiosos del tema señalan que alrededor de 100 mil mujeres y niñas son víctimas de la trata de personas si sumamos los datos de Sudamérica con los países del Caribe. Las víctimas son sometidas a la explotación sexual tanto en sus países de origen como en otros del mismo continente.
Por supuesto que para que semejante negocio prospere existe una connivencia entre los delincuentes que llevan adelante esta explotación con las autoridades que deberían combatirlo, empezando por las policías de los distintos países que miran para otro lado o que directamente son cómplices en los delitos que derivan de esta actividad.
Es así como muchas mujeres que son detenidas veces por dedicarse a la prostitución son penalizadas o chantajeadas por ejercer esta actividad pero generalmente no se las interroga sobre cual fue la forma en que llegaron a esta situación y mucho menos quien las introdujo en este mundo.
Pero el fenómeno no sólo abarca a América latina sino que llega a también a Estados Unidos. En Nueva York, cientos de mujeres son recibidas por los servicios sociales de la ciudad que las rescatan de las redes de trata. La mayoría son mexicanas. Según el FBI alrededor de 17 mil mujeres y niñas llegan anualmente a Estados Unidos para ser explotadas por las redes de prostitución que trabajan en suelo norteamericano.
La ONU hace rato que tiene identificado el problema y ya ordenó a sus estados miembros que establezcan políticas para prevenir y erradicar un mal que afecta principalmente a las mujeres más pobres, acentuando así la desigualdad de derechos. Sin embargo la complicidad de muchos estamentos estatales y la complejidad del problema, dificulta una política duradera de combate a un mal que siempre permanecerá vigente mientras no se erradiquen ciertas pautas culturales que justifican el machismo y el sometimiento de la mujer. Porque la trata de mujeres, además de un delito, es una forma de discriminación y de violencia de género.

domingo, 20 de marzo de 2011

Estados Unidos busca quedarse con el petróleo libio

La ola de rebeldía finalmente se expandió por Medio Oriente y llegó hasta el norte de Africa , más precisamente hasta Libia, país liderado desde hace décadas por la mano férrea de Muammar Kadafy. Las potencias occidentales y sus medios de prensa resaltan todos los defectos del gobierno libio, iluminando las zonas oscuras que esos mismos medios antes ocultaban. Es que hasta ese momento el status quo de la zona no afectaba los intereses petroleros tan celosamente vigilados por Estados Unidos.
Pero ahora, la crisis provocada por el anquilosamiento de las estructuras de poder en los países árabes y por el aumento en el precio de los alimentos, le abrió una posibilidad inesperada de intervención a la Casa Blanca, que sueña con meter mano al crudo que tan generosamente fluye de las entrañas libias.
Para eso está en marcha una fuerte ofensiva diplomática y militar que cuenta con la inestimable colaboración de los medios de comunicación. La operación consiste en demonizar a Kadafy y apoyar a los insurgentes en su batalla contra el gobierno. De esta manera, se crea un ambiente de caos que genera un pedido mundial de intervención de alguna autoridad extra zonal que restablezca el orden.
Sin embargo, ese orden no sería cualquier orden, sino el que establezca Estados Unidos, que es quien dirigirá la operación si es que se concreta. Tanto en forma directa como detrás de una intervención multinacional, la mano de Washington buscará socavar la soberanía del país africano para disponer de sus reservas petroleras.
Pese a estas intenciones, Kadafy tiene algunos recursos para defenderse. Su poderío militar es mayor al de los insurgentes. Además buscará escarbar en la conciencia sucia occidental recordando que tiene intereses y acuerdos financieros con varios de esos países que ahora buscan destituirlo. Libia tiene numerosos pactos en los sectores petroleros, gasíferos y comerciales con varios países europeos que no cuestionaron su política interna al momento de firmarlos.
Los bancos suizos no rechazaron el dinero libio como tampoco lo hicieron cuando el que depositaba su dinero era el ahora depuesto líder egipcio Hosni Mubarak. Las empresas españolas, italianas y norteamericanas no bloquearon las inversiones que venían de Libia. Pero los vientos cambiaron y ahora el botín buscado son los recursos energéticos, que son los que deciden siempre el rumbo de la política exterior norteamericana. Si de oro negro se trata el aliado de hoy puede ser el enemigo de mañana. Una lección que ningún líder mundial pueden dejar de aprender.

martes, 15 de febrero de 2011

De golpe, Occidente descubrió dictaduras en Medio Oriente

Por los medios de todo el mundo vivimos el día a día de la crisis egipcia que terminó con la salida de Mubarak, también vimos que esta rebelión afectó a otros países árabes de la región, pero lo que quedó oculto en las pantallas de TV es el papel de Occidente como soporte de estos gobiernos que repentinamente recibieron la crítica generalizada de todo el planeta.
Los gobiernos de las principales potencias mundiales, comandadas por Estados Unidos, sostenían hasta hace poco que países como Egipto o Túnez eran gobierno amigos y ¨moderados¨. El dedo acusador pasaba de largo frente a ellos y prefería señalar a Irán o a Irak, gobiernos que constituían el eje del mal y a los que se consideraban culpables directos del terrorismo mundial en todas sus variantes. Ya sabemos como terminó Irak y el futuro de Irán todavía está por verse.
Pero esta conmoción, que se multiplicó como reguero de pólvora por Egipto, Túnez, Yemen, Argelia y Arabia Saudita, sacó a la superficie una situación social explosiva signada por años de represión y de miseria para la mayoría de los pueblos de estos países. Una mano dura cotidiana reprimía en Egipto a una población que vivía con índices de pobreza y desocupación altísimos. La situación en los otros países mencionados no era muy distinta.
Este velo informativo y diplomático, que costó tantas décadas y tanta sangre levantar, fue posible porque Mubarak jugaba un papel importantísimo en la estrategia de la Casa Blanca en la región. Egipto logró que Israel se consolidara como estado y le garantizó a Estados Unidos cierta estabilidad en una región famosa por su riqueza energética. El resto de los países de la OTAN también tienen intereses en la región y lejos estuvieron de cuestionar el modo en que Mubarak mantenía la paz social. No les importó que fuera la tranquilidad de los cementerios.
Si vamos a buscar a los archivos de los medios de comunicación occidentales no hallaremos la palabra dictadura para calificar a estos gobiernos. El periodismo no nos contó nunca como hizo Mubarak para mantenerse en el poder 30 años en el gobierno. Recién ahora logramos enterarnos de los grados de corrupción y de miseria imperante.
En América latina sabemos muy bien que los intereses de Washington están por encima de cualquier consideración ética y moral. La gran democracia de Occidente respaldó y propició la instalación de las dictaduras que nos masacraron en los 70 porque eran funcionales a la estrategia seguida por los yanquis en la Guerra Fría. Algo parecido pasó en Medio Oriente y seguiría pasando si los egipcios y el resto de los pueblos árabes no se hubiesen cansado de tanta miseria y represión.
Ahora se abre una etapa interesantísima en Medio Oriente. Por un lado tendremos a Occidente que buscará que los cambios que se vienen tanto en Egipto como en Túnez no modifiquen el status quo vigente. Por el otro, tendremos a los pueblos que acaban de descubrir que su destino puede estar en sus manos, pero que deberán buscar encauzar su lucha para que esta oportunidad que se les abre para mejorar sus vidas no termine en una dolorosa derrota.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Carta de un maestro de la Escuela 15 de Villa Soldati

...Con infinita rabia y profundo dolor quiero compartir algunas palabras sobre lo que está pasando a pocas cuadras de la escuela donde trabajo. No puedo hacer análisis macroestructurales ni quiero despotricar contra el fascista infradotado, simplemente contar que allí están, bajo toldos deshilachados y tapados por los mosquitos y el fango, las familias de tres alumnas mías. Melanie reaparece hoy en la escuela, después de una semana, y me cuenta que su mamá y su papá, costureros de 20 horas por día, decidieron ir por un pedazo de tierra porque ya no aguantan más pagar el alquiler de $800 por las dos míseras piezas del hacinamiento donde viven con sus 5 hijas en la Villa Cildáñez. Dice que el dueño les cobra además $10 por cada día que se atrasan en la renta. "Y encima dice que es cristiano", sentencia. Mónica me cuenta que su madre resistió todas las tinieblas de la noche desde el viernes en la precaria carpa que se armó con sus manos de obrera. Ayer no durmió bajo la lona: se la prestó a otra madre que aguantaba el viento con su niña aferrada al pecho. Y hoy en la clase Mónica nos pregunta a todos, juro que textual: "yo no entiendo porqué la policía en vez de estar defendiendo a la gente se dedica a perseguir y matar a sus hermanos". Aylén ya no tiene miedo. Está acostumbrada porque los domingos recibe el amanecer en La Salada, contando las monedas que le dejó el fin de semana. Siempre callada, hoy se desviste las vergüenzas para explicarnos que no hay robo y sí necesidad. Melisa cuenta que en esos terrenos del Parque hace años que hay olor a muerto. Suele ella encontrar algunos huesos y más de una vez tuvo que escapar del horror de los cadáveres. Varios dicen que sí: todos saben que allí descartan los fiambres chorros y yutas. Ese baldío, cementerio del fin del mundo, es el "espacio público" que los hipócritas dicen defender. Kevin nos cuenta, casi entre lágrimas, que desde su terraza de la villa 20 quiso ver, pero no pudo: lo cegó el humo de la furia y la represión. Los demás escuchan, preguntan, comprenden porque viven igual. En medio de la intensa charla, Nicole se hace una pregunta sincera: "Yo no sé si esa es la manera de conseguir una casa". Y Ariana impecable, vocera de muchos, comparte: "Yo tampoco sé si es la manera, pero lo que es seguro es que no lo hacen porque les gusta si no porque no les queda otra. ¿Qué harían ustedes si no tienen lugar donde vivir con sus familias?". Y vuelvo a jurar que el parlamento es casi textual. Esto es algo de lo que pasó en el aula de quinto de la escuela 15 hoy por la mañana. Y esto es también algo de lo que no pasó: ninguno le echó la culpa a los bolivianos, ninguno se quejó porque sí paga sus impuestos, ninguno temió porque le vayan a ocupar también el Parque Avellaneda, ninguno pensó que hay "vecinos" por un lado y "usurpadores" por el otro, ninguno pidió la policía para sentirse más tranquilo. Eso es todo. Gracias por dejarme compartirlo. Horacio

miércoles, 17 de noviembre de 2010

La explotación petrolera: una amenaza latente para el medio ambiente

El colapso medio ambiental que provocó la British Petroleum en las costas norteamericanas ya salió de las agendas de los diarios. La prensa occidental no volverá a machacar con estos temas hasta el próximo accidente. Está claro que las empresas petroleras son poderosos auspiciantes que conviene siempre tener de aliados. Pero los habitantes de las costas del Golfo de México jamás podrán olvidar esa mancha negra pegajosa y trágica que les arruinó la vida.
Solamente las revistas científicas se animan a tratar el tema de la amenaza que constituyen las explotaciones petroleras. Saben que sólo los expertos las leen y que difícilmente lleguen al gran público. Pero por lo menos es un oasis en el desierto. Por ejemplo la prestigiosa revista Nature, nos advierte que los riesgos no son fruto de accidentes casuales sino que es una tendencia que acompañará al negocio petrolero de aquí en adelante. Esto se debe a que al agotarse las explotaciones comunes de petróleo, se recurre a la explotación off shore, que es mucho más dificultosa y mucho más frágil y peligrosa. Por eso Brasil debería moderar un poco su alegría frente a los últimos descubrimientos.
Es así que los damnificados por la British Petroleum pueden constituirse en una postal de lo que le puede suceder a otras poblaciones costeras. Las perforaciones aumentarán su profundidad y su complejidad y es difícil que los estados que deberían frenar estos emprendimientos, o por lo menos controlarlo, se resistan a la acción del lobby petrolero, uno de los más importantes y aceitados del mundo de los negocios.
Hasta el propio Artico podría tener que soportar la voracidad petrolera que se enfrenta a la perforación de gruesas capas de hielo y a un clima tormentoso que dificultará el trabajo. Brasil no se perderá de explotar su reciente descubrimiento de los llamados pre sal, pero deberá evaluar las consecuencias de no tomar fuertes medidas de seguridad.
Ya que la Unasur demostró su utilidad frente a la última crisis política en Ecuador, va a ser hora de evaluar si debe también instrumentar un control conjunto de los recursos naturales. El negocio petrolero privado no gusta de difundir información que perjudique sus negocios, por los que los gobiernos deberán tomar las riendas del cuidado del medio ambiente y compartir los datos a nivel regional, para cuidar la vida de todos los que habitamos esta parte del mundo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El fiscal Strassera y la causa de los Palotinos

Disculpen si llego tarde a la polémica, pero acabo de leer el libro La Masacre de San Patricio, de Eduardo Kimel y descubrí un dato que desconocía. Pero antes voy a contextualizar un poco este post.
Hace un par de meses atrás, se armó una pólemica originada en el debate sobre que clase de justicia tenemos. Todo por una serie de medidas judiciales que avanzaron sobre temas políticos y que conformaron lo que Cristina llamó ¨justicia cautelar¨. También tuvo que ver la denuncia del Gobierno contra el modo en que Clarín y La Nación se apropiaron de las acciones de Papel Prensa. En defensa de los jueces y cuestionando la versión histórica presentada por el Poder Ejecutivo, saltaron varios radicales entre ellos el fiscal del juicio a las Juntas, Julio Strassera. Este ex funcionario judicial se plantó en el escenario cuestionando fuerte al Gobierno.
Strassera buscó constituirse como una autoridad en el tema amparado en su histórico papel, coronado por la famosa frase ¨nunca más¨ que cerró su recordado alegato que condenó a los cabecillas del Proceso. Sin embargo, la verdad histórica no deja tan bien parado a Strassera una vez que se retrocede a los tiempos de la Dictadura en la que el ahora dirigente radical era fiscal. Si mal no recuerdo fue Osvaldo Papaleo quien señaló que Strassera participó de la investigación sobre el tema Papel Prensa y nada dijo sobre las condiciones de detención de Lidia Papaleo y de los demás investigados por los militares.
En el libro La Masacre de los Palotinos, el periodista ya fallecido, Eduardo Kimel, investigó el asesinato de los cinco religiosos que pertenecían a la orden irlandesa de los Palotinos, ocurrido en la parroquia de San Patricio el 4 de julio de 1976. Una de las dos hipótesis que recorren el libro es que fue una venganza de la Policía por el atentado contra el comedor policial, la otra teoría es que en realidad se trató de dar una lección a los religiosos que habían elegido misionar entre los pobres.
Kimel fue enjuiciado no por estas teorías sino por sostener que el juez que investigó el caso no hizo lo posible por resolverlo. El juez federal de ese entonces se llamaba Guillermo Rivarola y, ya en democracia, logró que el periodista fuera condenado a pagar una fuerte suma de dinero. Sucesivas apelaciones a tribunales internacionales le dieron la razón al periodista, lo que fue coronado con la despenalización de los delitos de calumnias e injurias, que nuestra Presidenta le propuso al parlamento el año pasado y que logró una rápida aprobación. Kimel no pudo disfrutar mucho de esto porque falleció este año.
Lo que yo no sabía y que ahora comparto con ustedes, es que el fiscal actuante en el caso de la investigación de la masacre era ni más ni menos que el mismísimo paladín de la Justicia, Julio Strassera, quien propuso el sobreseimiento de la causa pese a que existían notorias pruebas de que los asesinatos habían sido cometidos por fuerzas de seguridad ligadas a la dictadura militar. Pero dice Kimel: ¨para Strassera no había mayores elementos que condujeran la investigación con rumbos ciertos. Por eso formulaba el pedido de sobreseimiento provisorio¨.
Reconozco que las condiciones de trabajo para cualquier funcionario judicial en esa época eran muy difíciles, pero los héroes, para postularse como tales, tienen que ser capaces de superar las condiciones adversas. Strassera fue un fiscal que se adaptó a los tiempos que vivió, no tiene autoridad moral para cuestionar nada desde el punto de vista histórico. Faltó a su deber cuando nadie se animaba a cumplir con las leyes y trabajó correctamente cuando las circunstancias se lo permitieron. Strassera debería recordarlo antes de enrostrarnos su dudosa autoridad moral.

lunes, 18 de octubre de 2010

Estados Unidos se disculpa tarde por sus abusos

A veces pasa que no se puede tapar el sol con las manos y la verdad histórica surge, sorpresiva e incómoda para quienes soñaban con una impunidad eterna. Les pasa a los personeros de la dictadura militar en la Argentina y sucede también en otros lugares del mundo, aún cuando involucra a la mayor potencia del mundo.
Muchos de los atropellos de los norteamericanos fueron públicos y notorios y han sido tratados en estas páginas. Pero hay otros que parecían condenados al olvido pero vieron la luz gracias a los esfuerzos de gente valiente que prefirió la denuncia al silencio cómplice. Es el caso de la doctora Sudan Reverby, que investigando en la Universidad de Pittsburg se encontró con evidencias que demostraban que científicos de su país inocularon sífilis y gonorrea a 1.500 prisioneros, soldados, prostitutas y enfermos en Guatemala en la década del 40 para estudiar los efectos de la transmisión de estas enfermedades en vivo y en directo.
La catedrática difundió su descubrimiento y ante la copiosa información la Casa Blanca debió salir a pedir disculpas casi 70 años después de los hechos. Por suerte para las autoridades norteamericanas, Josef Menguele ya murió y no les reclamará por robarle sus ideas. Lo que está por verse, es quién se benefició de estos experimentos, ya que seguramente las conclusiones habrán sido transmitidas a los laboratorios medicinales, quienes habrán desarrollados los medicamentos correspondientes sin cuestionarse el modo en que se obtuvo la información y sin compensar a las víctimas por el abuso..
Una vez más, un país pobre y latinoamericano, como Guatemala, fue utilizado como banco de pruebas humano para realizar experiencias que los funcionarios y empresarios norteamericanos no se animarían a realizar en su país. Habría que seguir husmeando en los archivos de más universidades norteamericanas para averiguar si se llevaron a cabo otro tipo de experimentos sobre la piel de los habitantes del cono Sur. Y lo que es más importante aún, investigar si estas prácticas son parte del pasado o siguen vigentes.