Mientras los popes de los diarios más importantes de América consumían saladitos y se aburrían en un hotel cinco estrellas de Buenos Aires, en la sede del sindicato de prensa Fatpren, se realizaba el primer encuentro de Medios y Democracia en América Latina, donde se notaba que no abundaba el dinero pero sobraba la voluntad y el entusiasmo.
Este encuentro se llevó a cabo justo al cumplirse un mes de la sanción de la ley de medios, por lo que en un ambiente de serena satisfacción, se comenzaron a vislumbrar que pasos deberíamos seguir los trabajadores de la comunicación para consolidar el triunfo obtenido en el Congreso.
Sabiendo que el uso del derecho de admisión me prohibiría el ingreso a la asamblea de la SIP, preferí irme a la sede de Fatpren, ahí nomás de San Juan y Entre Ríos, para contarles y compartir algo de lo que escuché.
Luego de la bienvenida brindada por Hugo Barcia, el primer orador fue Néstor Busso de FARCO, quien planteó lo que a su entender son los principales problemas de la comunicación en la Argentina. Primero planteó la necesidad de que el Estado garantice el derecho a la comunicación y ponga límites a quienes quieren acaparar el discurso público. Señaló que el problema de la concentración es muy fuerte en toda América latina, mencionando a empresas como Clarín y O Globo. En el caso argentino tenemos el problema de la concentración geográfica, ya que en el Interior de nuestro país, se repite lo que se produce en Buenos Aires y la producción provincial es escaza. La pauta publicitaria se concentrata también en los grupos multimedios, con el agregado que las empresas tecnólogicas a nivel mundial ahora se dedican a producir lo que después se difundirá por los soportes que ellos mismos fabrican.
A Néstor Busso le siguió en la palabra Luis Lázzaro del COMFER, quien dijo que la mejor respuesta al intento de la oposición de bloquear la ley de medios de la democracia, es poner en marcha lo antes posible los mecanismos previstos por la ley. Después Lázaro planteó un panorama histórico, donde demostró como el cambio en las tecnologías de la comunicación alteró el escenario entre las década del 80 y el 90. Estos cambios tuvieron su traducción a nuestro país con el tratado firmado por Menem con Estados Unidos en 1994, lo que permitió el desembarco de empresas extranjeras que a los efectos de sus inversiones eran consideradas como argentinas.
Por último, la diputada Silvia Vázquez dijo que la nueva ley de medios fue el paso inicial que los oligopolios no esperaban, pero planteó que de ahora en más ya no será tan fácil encontrarlos con la guardia baja. Acusó a la SIP de buscar generar opinión pública internacional contra la Argentina. Y dijo que ellos mismos son los que quieren imponer un mensaje de violencia ya que son intolerantes por no aceptar la diferencias. Luego de esta exposición tuve que dejar el lugar, pero me fui pensando que la batalla por que se cumpla la ley de medios va a ser más difícil que su sanción.
domingo, 15 de noviembre de 2009
jueves, 15 de octubre de 2009
Obama y la ley sanitaria
A esta altura del partido resulta evidente que Barack Obama está lejos de ser de izquierda, pero es lo más progresista que la sociedad norteamericana puede dar. Esto se ve claramente en las discusiones que provoca en Estados Unidos el proyecto de ley de reforma sanitaria, que busca que 47 millones de norteamericanos no queden huérfanos de cobertura médica.
Cuando uno ve una propuesta tan elemental imagina el apoyo fervoroso de la mayoría de la población. Pero no es así, ya que si bien la ley nació con un amplio apoyo, pronto entraron a tallar los lobbys de los laboratorios medicinales por lo que ese respaldo se fue esfumando. Y si bien se cree que la ley será aprobada, la propuesta de Obama avanza a paso de tortuga por el Congreso.
Uno de los principales argumentos que esgrimió la oposición, y que encontró pronto eco en muchos ciudadanos, fue el problema del déficit que un nuevo sistema de asistencia de salud le puede provocar a las cuentas públicas. Aunque parezca increíble, para gran parte de la sociedad norteamericana es más importante no endeudarse que lograr que 47 millones de personas excluidas ingresen al sistema de salud. Y eso que se dicen el país de Dios.
Desde este rincón humilde del tercer mundo resulta inconcebible pensar que en la mayor potencia mundial, que gasta sumas multimillonarias en armamento, uno de cada tres ciudadanos no tiene ningún tipo de cobertura médica. Además el proyecto pretende mejorar el funcionamiento de las empresas que atienden a quienes sí tienen su seguro de salud., ya que muchas veces estas empresas dan de baja a los pacientes justo cuando más ayuda necesitan o ponen topes a la asistencia que puede recibir cada individuo.
También los trabajadores norteamericanos están en una situación precaria, ya que deben pagar su seguro de salud de su propio sueldo y no reciben más ayuda que la que pueden pagar. Financieramente suena muy eficiente pero es poco solidario y obviamente no contempla los casos de enfermedades complejas que demandan más dinero.
Por supuesto que en una sociedad tan retrógrada no faltan las acusaciones a Obama de querer usar los fondos de los contribuyentes para atender a inmigrantes ilegales y a mujeres que pretenden abortar. Quien esto suscribe, tuvo ocasión de ver sitios de Internet donde se trata de nazi al mandatario norteamericano por esta iniciativa.
Pero la oposición de la industria farmacéutica y médica en general se fundamenta en algo que nunca reconocerá abiertamente: no aceptan la competencia del estatal. Están acostumbrados a poner sus propias reglas y a actuar como oligopolios. La presencia del Estado sumaría a un nuevo jugador poderoso. Por eso, el lobby de los laboratorios no tardó en reaccionar: es un sector que tradicionalmente destina mucho dinero a los congresales norteamericanos y ahora quieren cobrarse los favores. La campaña en contra de la iniciativa le restó varios puntos de popularidad a Obama y aún de aprobarse está en duda hasta donde podrá implementarse. Es evidente que la lucha contra los oligopolios es extremadamente dificultosa en cualquier lugar del mundo.
Cuando uno ve una propuesta tan elemental imagina el apoyo fervoroso de la mayoría de la población. Pero no es así, ya que si bien la ley nació con un amplio apoyo, pronto entraron a tallar los lobbys de los laboratorios medicinales por lo que ese respaldo se fue esfumando. Y si bien se cree que la ley será aprobada, la propuesta de Obama avanza a paso de tortuga por el Congreso.
Uno de los principales argumentos que esgrimió la oposición, y que encontró pronto eco en muchos ciudadanos, fue el problema del déficit que un nuevo sistema de asistencia de salud le puede provocar a las cuentas públicas. Aunque parezca increíble, para gran parte de la sociedad norteamericana es más importante no endeudarse que lograr que 47 millones de personas excluidas ingresen al sistema de salud. Y eso que se dicen el país de Dios.
Desde este rincón humilde del tercer mundo resulta inconcebible pensar que en la mayor potencia mundial, que gasta sumas multimillonarias en armamento, uno de cada tres ciudadanos no tiene ningún tipo de cobertura médica. Además el proyecto pretende mejorar el funcionamiento de las empresas que atienden a quienes sí tienen su seguro de salud., ya que muchas veces estas empresas dan de baja a los pacientes justo cuando más ayuda necesitan o ponen topes a la asistencia que puede recibir cada individuo.
También los trabajadores norteamericanos están en una situación precaria, ya que deben pagar su seguro de salud de su propio sueldo y no reciben más ayuda que la que pueden pagar. Financieramente suena muy eficiente pero es poco solidario y obviamente no contempla los casos de enfermedades complejas que demandan más dinero.
Por supuesto que en una sociedad tan retrógrada no faltan las acusaciones a Obama de querer usar los fondos de los contribuyentes para atender a inmigrantes ilegales y a mujeres que pretenden abortar. Quien esto suscribe, tuvo ocasión de ver sitios de Internet donde se trata de nazi al mandatario norteamericano por esta iniciativa.
Pero la oposición de la industria farmacéutica y médica en general se fundamenta en algo que nunca reconocerá abiertamente: no aceptan la competencia del estatal. Están acostumbrados a poner sus propias reglas y a actuar como oligopolios. La presencia del Estado sumaría a un nuevo jugador poderoso. Por eso, el lobby de los laboratorios no tardó en reaccionar: es un sector que tradicionalmente destina mucho dinero a los congresales norteamericanos y ahora quieren cobrarse los favores. La campaña en contra de la iniciativa le restó varios puntos de popularidad a Obama y aún de aprobarse está en duda hasta donde podrá implementarse. Es evidente que la lucha contra los oligopolios es extremadamente dificultosa en cualquier lugar del mundo.
martes, 6 de octubre de 2009
Algunas precisiones sobre la ley de Medios
El viernes 2 de octubre, estuve en los ¨desayunos de coyuntura¨ que organiza el Instituto Gino Germani, de facultad de Ciencias Sociales. Y si de coyuntura hablamos, el tema era la ley de Medios. Si bien estaba programado que hablaran varios estudiosos del tema, yo solamente pude quedarme a escuchar al primer expositor, que fue Damián Loretti, ex director de la Carrera de Comunicación y actual vicedecano de la Facultad. En un ambiente grato y bien surtido (mate,café, medialunas etc), esto es lo que dijo o, mejor dicho, lo que entendí como las ideas principales que expuso Loretti.
Lo primero es desmentir el ¨supuesto apuro¨ del gobierno por sancionar la ley. Ya desde 1984 se pide la ley, y los 21 puntos que forman el núcleo de la ley, fueron consensuados en 2004 y emitos por Radio Nacional.
Lo siguiente, fue hacer notar que, en general, los proyectos que se presentaron tienen pocas diferencias entre sí. El que está en debate ahora tiene la particularidad de tocar el tema de la digitalidad, es decir, busca regular las nuevas tecnologías o por lo menos contemplar su incidencia. En Europa, por ejemplo, debieron sacar parches a la leyes para permitir la protección de la producción propia ya que de lo contrario chocaba con las leyes del mercado común europeo.
La Ley argentina, dice Loretti, contempla la regulación de contenidos pero no el sentido que le quiso dar la oposición, sino que, por ejemplo, regula lo que pueden dar los canales extranjeros, que por la diferencia horaria, pueden emitir contenidos no aptos para menores en horarios no muy convenientes. También incorpora el tema de la responsabilidad editorial. Es decir debe haber un responsable de lo que se emite. Y acá Damian puso el ejemplo de aquellas famosas imágenes de Crónica Tv emitiendo el suicidio del Malevo Ferreyra.
Igual está claro que los que limitan la libertad de emisión son los monopolios o los oligopolios. La nueva ley satisface todos los puntos que piden los pactos internacional sobre Derechos Humanos. Y si bien pide antecedentes de idoneidad para manejar una frecuencia, no tiene ningún artículo que hable de la calidad de la información ni establece sanciones contra determinado tipo de noticias.
Sobre el polémico tema de la autoridad de aplicación, Loretti recalcó que ningún país del mundo tiene al Poder Ejecutivo afuera de este tipo de organismos. Además, la Constitución no permite otro poder independiente aparte del Judicial.
Por último, lo de 33% del espectro repartido por partes iguales no es tan así, sino que hay reserva para las Universidades. El resto depende de los lugares disponibles y del tipo de lugar donde se asignen las frecuencias. Después de establecerse el régimen de transición y adecuación desaparecerán los famosos PPP, que tanto nos preocupó siempre a los que tuvimos programas en FM alternativas.
Lo primero es desmentir el ¨supuesto apuro¨ del gobierno por sancionar la ley. Ya desde 1984 se pide la ley, y los 21 puntos que forman el núcleo de la ley, fueron consensuados en 2004 y emitos por Radio Nacional.
Lo siguiente, fue hacer notar que, en general, los proyectos que se presentaron tienen pocas diferencias entre sí. El que está en debate ahora tiene la particularidad de tocar el tema de la digitalidad, es decir, busca regular las nuevas tecnologías o por lo menos contemplar su incidencia. En Europa, por ejemplo, debieron sacar parches a la leyes para permitir la protección de la producción propia ya que de lo contrario chocaba con las leyes del mercado común europeo.
La Ley argentina, dice Loretti, contempla la regulación de contenidos pero no el sentido que le quiso dar la oposición, sino que, por ejemplo, regula lo que pueden dar los canales extranjeros, que por la diferencia horaria, pueden emitir contenidos no aptos para menores en horarios no muy convenientes. También incorpora el tema de la responsabilidad editorial. Es decir debe haber un responsable de lo que se emite. Y acá Damian puso el ejemplo de aquellas famosas imágenes de Crónica Tv emitiendo el suicidio del Malevo Ferreyra.
Igual está claro que los que limitan la libertad de emisión son los monopolios o los oligopolios. La nueva ley satisface todos los puntos que piden los pactos internacional sobre Derechos Humanos. Y si bien pide antecedentes de idoneidad para manejar una frecuencia, no tiene ningún artículo que hable de la calidad de la información ni establece sanciones contra determinado tipo de noticias.
Sobre el polémico tema de la autoridad de aplicación, Loretti recalcó que ningún país del mundo tiene al Poder Ejecutivo afuera de este tipo de organismos. Además, la Constitución no permite otro poder independiente aparte del Judicial.
Por último, lo de 33% del espectro repartido por partes iguales no es tan así, sino que hay reserva para las Universidades. El resto depende de los lugares disponibles y del tipo de lugar donde se asignen las frecuencias. Después de establecerse el régimen de transición y adecuación desaparecerán los famosos PPP, que tanto nos preocupó siempre a los que tuvimos programas en FM alternativas.
martes, 29 de septiembre de 2009
Solicitada: a los Senadores y al Pueblo de la Nación
Con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la democracia argentina está a punto de saldar una de sus deudas más largas y gravosas, al sustituir la ley de radiodifusión de la dictadura, y de dar un decisivo paso hacia la democratización real de la vida de nuestro pueblo. Nacida de intervenciones públicas y tenacidades militantes que la fueron enriqueciendo a lo largo de dos décadas (los “21 puntos de la iniciativa ciudadana para una ley de radiodifusión de la democracia” reflejan un nivel de intervención de la sociedad civil sin precedentes en nuestra historia), intensamente debatida en numerosos foros luego de que la tomara en sus manos la voluntad política de la Presidenta, la media sanción con que cuenta esta ley se debe al compromiso de una sólida y plural mayoría de diputados que decidieron apostar al bien común en vez de ceder a las presiones corporativas. La circulación democrática que tuvo antes y después de llegar al Congreso se corresponde con su efectiva condición desmonopolizadora: despejar obstáculos para que puedan expresarse múltiples y diferentes visiones, lenguajes, estéticas. Su legitimidad es incuestionable y cierta su necesidad.
Nuestros senadores no ignoran que hay poderosos intereses políticos y económicos dispuestos a todo para impedir que este logro fundacional se concrete, y es precisamente por eso que más valorada aun será su decisión a la hora de optar por los intereses del pueblo y la Nación. Esta es una gran oportunidad para que decidan con la conciencia de defender a las mayorías que representan y no a las corporaciones que presionan para seguir expropiándonos la palabra.. Queremos poder decir que nuestros representantes en el Senado saben actuar con la responsabilidad de los que fundan y no con la mezquindad de los que calculan intereses. Que legislan para la historia y no para las tapas de los diarios. La Patria está pendiente, quizá como nunca antes, de la decisión del Senado de la Nación.
Nuestros senadores no ignoran que hay poderosos intereses políticos y económicos dispuestos a todo para impedir que este logro fundacional se concrete, y es precisamente por eso que más valorada aun será su decisión a la hora de optar por los intereses del pueblo y la Nación. Esta es una gran oportunidad para que decidan con la conciencia de defender a las mayorías que representan y no a las corporaciones que presionan para seguir expropiándonos la palabra.. Queremos poder decir que nuestros representantes en el Senado saben actuar con la responsabilidad de los que fundan y no con la mezquindad de los que calculan intereses. Que legislan para la historia y no para las tapas de los diarios. La Patria está pendiente, quizá como nunca antes, de la decisión del Senado de la Nación.
lunes, 21 de septiembre de 2009
Voces de la audiencia sobre la ley de Medios(miércoles)
El día miércoles por la mañana a eso de las 10 y 15hs, llegué al recinto donde se llevaron a cabo las audiencias. En ese momento estaba hablando Flavio Frangolini, del sindicato de prensa de La Pampa. En su contundente discurso, dijo que no hay peor ley que la actual. Y describió como su provincia no es ajena a la manipulación del monopolio, ya que los cables del interior son comprados por Clarín, lo que se traduce en menor cantidad de empleos. Pidió que se reglamente la distribución de publicidad para los medios chicos.
Luego subió al estrado Guillermo Guzmán, de FM Sur de Córdoba. Contó que las radios comunitarias son las que difunden las actividades del sur de la capital cordobesa que son temas que generalmente no tienen cabida en los medios concentrados de la provincia.
Le siguió María Eugenia Pirolo, que se declaró perteneciente a una agrupación humanista universitaria. Se manifestó contra la concentración de medios y la difusión de estereotipos sociales.
Aquí llegamos al aporte más sustancial,en mi opinión, de la mañana. Estuvo a cargo de Fabiana Arancibia, de la REd de Medios Alternativos. Si bien dijo que están de acuerdo con la ley, desgranó cada artículo para demandar mayor claridad en lo que respecta a los medios comunitarios. Pidió que se saque del medio la pelea entre Clarín y el gobierno y propuso que se aclaren varios puntos. Por ejemplo, dijo que debería partirse el 33% del espectro que pertenecerá a las asociaciones civiles, ONG, etc, un 50% para estos y el otro 50% restante para los medios comunitarios. También pidió que estos medios sean contemplados por la pauta oficial de publicidad. Cuando terminó fue felicitada por gente del público por su claro conocimiento de la ley.
El único legislador que habló esa mañana, por lo menos mientras yo estuve, fue Pedro Pesati del PJ de Río Negro. Es diputado electo para la legislatura de su provincia. Describió el poder de las corporaciones que buscan concentrar poder citando a Chomsky y pidió una ley para que la polifonía de la democracia llegue a los medios.
Por último, Mónica Baeza, del sindicato de prensa de Comodoro Rivadavia, usó una frase de Galeano para describir el estado actual de los medios que me sirve para cerrar esta crónica: ¨Nunca tantos fueron tan incomunicados por tan pocos¨.
Luego subió al estrado Guillermo Guzmán, de FM Sur de Córdoba. Contó que las radios comunitarias son las que difunden las actividades del sur de la capital cordobesa que son temas que generalmente no tienen cabida en los medios concentrados de la provincia.
Le siguió María Eugenia Pirolo, que se declaró perteneciente a una agrupación humanista universitaria. Se manifestó contra la concentración de medios y la difusión de estereotipos sociales.
Aquí llegamos al aporte más sustancial,en mi opinión, de la mañana. Estuvo a cargo de Fabiana Arancibia, de la REd de Medios Alternativos. Si bien dijo que están de acuerdo con la ley, desgranó cada artículo para demandar mayor claridad en lo que respecta a los medios comunitarios. Pidió que se saque del medio la pelea entre Clarín y el gobierno y propuso que se aclaren varios puntos. Por ejemplo, dijo que debería partirse el 33% del espectro que pertenecerá a las asociaciones civiles, ONG, etc, un 50% para estos y el otro 50% restante para los medios comunitarios. También pidió que estos medios sean contemplados por la pauta oficial de publicidad. Cuando terminó fue felicitada por gente del público por su claro conocimiento de la ley.
El único legislador que habló esa mañana, por lo menos mientras yo estuve, fue Pedro Pesati del PJ de Río Negro. Es diputado electo para la legislatura de su provincia. Describió el poder de las corporaciones que buscan concentrar poder citando a Chomsky y pidió una ley para que la polifonía de la democracia llegue a los medios.
Por último, Mónica Baeza, del sindicato de prensa de Comodoro Rivadavia, usó una frase de Galeano para describir el estado actual de los medios que me sirve para cerrar esta crónica: ¨Nunca tantos fueron tan incomunicados por tan pocos¨.
jueves, 17 de septiembre de 2009
La verdad sobre Chávez y los Medios
La decisión del gobierno venezolano de revisar las licencias de gran cantidad de medios audiovisuales fue tomada por la prensa occidental como un ataque directo a la libertad de expresión. Sin embargo, nadie se tomó el trabajo de contar como se compone el mapa de medios venezolanos, como llegaron sus propietarios a poseer las licencias y que uso hacen de ellas.
En Venezuela el 32 por ciento del espectro radioeléctrico pertenece a 17 familias. Es decir que han parcelado el espacio de la misma manera que la oligarquía argentina repartió los campos luego de la masacre perpetrada por Julio Roca contra los pueblos originarios de la Argentina, por lo que la libertad de expresión en el país caribeño es sólo formal ya que mal pueden expresarse quien no puede acceder a los micrófonos .
Es así que cuando llega al gobierno alguien como el comandante Chávez Frías, que cuestiona el esquema de propiedad de los medios, éstos le declaran una guerra sin cuartel, similar a la que el diario Clarín le declaró al gobierno de Cristina Fernández. La batalla en Venezuela está encabezada por el medio Globovisión, que llama abiertamente a deponer al Presidente.
Por su parte el supuesto estado ¨totalitario¨ de Chávez apenas tiene la propiedad
del 9 por ciento de los medios audiovisuales. También hay 342 medios comunitarios de distintos signos ideológicos, por lo que la mayoría de ellos no responden al gobierno.
Pero quienes detentan la capacidad de producir los mensajes no son precisamente los medios alternativos. Los dueños de las plantas televisivas RCTV y Venevisión concentran el 85 por ciento de la inversión publicitaria y el 66 por ciento de la capacidad de transmisión. Como bien nos describe el periodista argentino Diego Ghersi, estas empresas dominan el 80 por ciento de la emisión de señales y casi el mismo porcentaje de los contenidos que se emiten y elaboran en Venezuela.
Dentro de este panorama de medios controlados por pocas familias, el grupo Cisneros es el que más se destaca por su poder y por su acumulación de medios, aunque la familia Zuloaga, dueña de Globovisión es la que está más en boca de todos por su enconada e incesante ofensiva contra el gobierno. Todos estos medios tienen sus ramificaciones sobre los medios gráficos, por lo que tienen un pie en cada parte del negocio de la difusión de contenidos.
La secretaría que se encarga de la comunicación en Venezuela, la CONATEL, citó reiteradas veces a distintos medios para que expliquen como se compone la propiedad del medio que poseen, llamado desoído adrede por los citados. Cuando la autoridad tomó las represalias del caso, los penados tuvieron una buena oportunidad para victimizarse. Olvidando que las ondas por donde se emiten los medios audiovisuales, no son propiedad privada en ningún país del mundo, sino que es el Estado quien tiene la potestad de concesionarlos y controlar que se cumplan las disposiciones vigentes.
Pese a los avances y retrocesos, que en América latina se comience a discutir sobre la concentración mediática y la baja calidad democrática que resulta de esto, es un gran avance que tenemos el deber de consolidar aunque nos cuesten duras ofensivas mediáticas.
En Venezuela el 32 por ciento del espectro radioeléctrico pertenece a 17 familias. Es decir que han parcelado el espacio de la misma manera que la oligarquía argentina repartió los campos luego de la masacre perpetrada por Julio Roca contra los pueblos originarios de la Argentina, por lo que la libertad de expresión en el país caribeño es sólo formal ya que mal pueden expresarse quien no puede acceder a los micrófonos .
Es así que cuando llega al gobierno alguien como el comandante Chávez Frías, que cuestiona el esquema de propiedad de los medios, éstos le declaran una guerra sin cuartel, similar a la que el diario Clarín le declaró al gobierno de Cristina Fernández. La batalla en Venezuela está encabezada por el medio Globovisión, que llama abiertamente a deponer al Presidente.
Por su parte el supuesto estado ¨totalitario¨ de Chávez apenas tiene la propiedad
del 9 por ciento de los medios audiovisuales. También hay 342 medios comunitarios de distintos signos ideológicos, por lo que la mayoría de ellos no responden al gobierno.
Pero quienes detentan la capacidad de producir los mensajes no son precisamente los medios alternativos. Los dueños de las plantas televisivas RCTV y Venevisión concentran el 85 por ciento de la inversión publicitaria y el 66 por ciento de la capacidad de transmisión. Como bien nos describe el periodista argentino Diego Ghersi, estas empresas dominan el 80 por ciento de la emisión de señales y casi el mismo porcentaje de los contenidos que se emiten y elaboran en Venezuela.
Dentro de este panorama de medios controlados por pocas familias, el grupo Cisneros es el que más se destaca por su poder y por su acumulación de medios, aunque la familia Zuloaga, dueña de Globovisión es la que está más en boca de todos por su enconada e incesante ofensiva contra el gobierno. Todos estos medios tienen sus ramificaciones sobre los medios gráficos, por lo que tienen un pie en cada parte del negocio de la difusión de contenidos.
La secretaría que se encarga de la comunicación en Venezuela, la CONATEL, citó reiteradas veces a distintos medios para que expliquen como se compone la propiedad del medio que poseen, llamado desoído adrede por los citados. Cuando la autoridad tomó las represalias del caso, los penados tuvieron una buena oportunidad para victimizarse. Olvidando que las ondas por donde se emiten los medios audiovisuales, no son propiedad privada en ningún país del mundo, sino que es el Estado quien tiene la potestad de concesionarlos y controlar que se cumplan las disposiciones vigentes.
Pese a los avances y retrocesos, que en América latina se comience a discutir sobre la concentración mediática y la baja calidad democrática que resulta de esto, es un gran avance que tenemos el deber de consolidar aunque nos cuesten duras ofensivas mediáticas.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Algunas voces que se escucharon en las audiencias
De los cuatro días que duraron las audiencias por la Ley de Medios Audiovisuales, pude ir a dos de estos encuentros en el horario de la mañana. Lo que sigue, son las ideas principales que dijeron alguno de los expositores que pude escuchar.
El martes pesqué la primera mentira de los medios. Cuando llegué a las 10 15 estaba hablando Walter Burzaco, de ATVC, en contra de la ley. ATVC es la patronal del cable y Burzaco es, además de ex funcionario de Menem, gerente de una de las empresas de Clarín. Pese a esto, al otro día los diarios dijeron que casi nadie se había referido en contra de la Ley y que ni ADEPA ni ATVC habían concurrido. Mi duda es,si mientieron adrede o si la mayoría de los periodistas estarían durmiendo a esa hora.
Volviendo al martes, después de Burzaco habló Adrian Caifa del sindicato de trabajadores del cine. Tiró un dato importante y en general ausente del debate: todo el cine nacional que se vió en TV el año pasado fue de apenas 10% del total de películas emitidas. Y en el cable peor, la cifra alcanza al 4%
Le siguió Marcela,represetante de la red de periodistas no sexistas, quien habló de la discriminación de la mujer en el ámbito de la comunicación y pidió que esto esté contemplado en la nueva ley.
En contra de la ley se manifestó Luis Castro de la Cámara de Anunciantes. Dijo que la ley obliga al sector publicatario a dar muchas vueltas para contratar la emisión de los avisos. Pero terminó diciendo que una ley era necesaria.
La Asociación por los Derechos Civiles criticó un item bastante mencionado en los medios: la autoridad de aplicación. Elena Rabinovich, pidió que el comité que monitereará los cambios sea independiente del Poder Ejecutivo.
Por último, mi jornada del martes terminó con la ponencia de Javier González, uno de los directores de FM La Boca y compañero de ACAPI. Javier habló en nombre de ARBIA, que es una asociación de radios bonaerenses, y sin duda fue el momento más emotivo de la mañana. Hizo un pantallazo histórico de los comienzos de las radios alternativas, contando como hacían para zafar de las autoridades que buscaban silenciar siempre estas voces. El ¨democrático¨ gobierno radioal que asumió en el 83,nunca paró de perseguir a las radios. Pero el Coti Nosiglia cerró radios pero nunca pudo frenar este movimiento.
Para no aburrirlos para la próxima va la jornada del miércoles, mientras crece la ansiedad por el resultado final de este debate
El martes pesqué la primera mentira de los medios. Cuando llegué a las 10 15 estaba hablando Walter Burzaco, de ATVC, en contra de la ley. ATVC es la patronal del cable y Burzaco es, además de ex funcionario de Menem, gerente de una de las empresas de Clarín. Pese a esto, al otro día los diarios dijeron que casi nadie se había referido en contra de la Ley y que ni ADEPA ni ATVC habían concurrido. Mi duda es,si mientieron adrede o si la mayoría de los periodistas estarían durmiendo a esa hora.
Volviendo al martes, después de Burzaco habló Adrian Caifa del sindicato de trabajadores del cine. Tiró un dato importante y en general ausente del debate: todo el cine nacional que se vió en TV el año pasado fue de apenas 10% del total de películas emitidas. Y en el cable peor, la cifra alcanza al 4%
Le siguió Marcela,represetante de la red de periodistas no sexistas, quien habló de la discriminación de la mujer en el ámbito de la comunicación y pidió que esto esté contemplado en la nueva ley.
En contra de la ley se manifestó Luis Castro de la Cámara de Anunciantes. Dijo que la ley obliga al sector publicatario a dar muchas vueltas para contratar la emisión de los avisos. Pero terminó diciendo que una ley era necesaria.
La Asociación por los Derechos Civiles criticó un item bastante mencionado en los medios: la autoridad de aplicación. Elena Rabinovich, pidió que el comité que monitereará los cambios sea independiente del Poder Ejecutivo.
Por último, mi jornada del martes terminó con la ponencia de Javier González, uno de los directores de FM La Boca y compañero de ACAPI. Javier habló en nombre de ARBIA, que es una asociación de radios bonaerenses, y sin duda fue el momento más emotivo de la mañana. Hizo un pantallazo histórico de los comienzos de las radios alternativas, contando como hacían para zafar de las autoridades que buscaban silenciar siempre estas voces. El ¨democrático¨ gobierno radioal que asumió en el 83,nunca paró de perseguir a las radios. Pero el Coti Nosiglia cerró radios pero nunca pudo frenar este movimiento.
Para no aburrirlos para la próxima va la jornada del miércoles, mientras crece la ansiedad por el resultado final de este debate
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